La ultra-escualidez racista de Vargas Llosa

La ultra-escualidez racista de Vargas Llosa

Por: José Sant Roz
Publicado el Martes, 14/02/06 04:48pm

Mario Vargas Llosa nació en cuna de oro. Como todo lo tenía, decidió hacerse un chico rebelde, comunista. Pero esto era muy falso en él. Cuando recibió el Premio Rómulo Gallegos en los sesenta, dijo que daría el metálico del Premio para la causa guerrilla [sic] venezolana. Nunca lo hizo. A partir de los setenta comenzó a moverse decididamente hacia la derecha, esto de manera pública aunque en realidad siempre se había mantenido en lo que era: un inmundo y degenerado fascista. En los noventa, ya declarado todo un defensor del libre mercado, recorría el mundo fustigando a la revolución cubana y recibiendo invitaciones de la mafia de Mass Canosa, es decir de la gente de Posada Carriles, para condenar cualquier movimiento izquierdista o medianamente izquierdista. Era un agente del franquista Aznar, de Toni Blair y Bush.

En los últimos tiempos este señor, ya sin la menor vergüenza, quitándose cuantas caretas de humanista se ha venido encasquetando desde que se hizo españolino, ha derramado toda su flema brutal, de hijo mimado de la CIA, contra los gobiernos de Chávez, Kitchner, Lula y Evo Morales. Lo que más le ha estremecido es que un indio como Evo gobierno en Bolivia y que un mulato por Chávez pueda haber llegado tan lejos en sus ataques contra EE UU.

Hace unas tres semanas escribió la siguiente bazofia contra EVO: “Su atuendo y apariencia, que parecían programados por un genial asesor de imagen, no altiplánico sino neoyorquino, han hecho las delicias de la prensa y elevado el entusiasmo de la izquierda boba a extremos orgásmicos. Pronostico que el peinado estilo “fraile campanero” del nuevo mandatario boliviano, sus chompas rayadas con todos los colores del arcoiris, las casacas de cuero raídas, los vaqueros arrugados y los zapatones de minero se convertirán pronto en el nuevo signo de distinción vestuaria de la progresía occidental. Excelente noticia para los criadores de auquénidos bolivianos y peruanos y para los fabricantes de chompas de alpaca, llama o vicuña de los países andinos, que así verán incrementarse sus exportaciones”. ¿Qué tal?

Si analizáramos una a una cada expresión de esa bocanada de vulgaridades, de sus burdas burlas y bajezas como si le indignara que el indio Evo pudiera llegar a donde ha llegado y ser recibidos, con su humildad y naturalidad, por altos jefes de Estado. Por fuerza, para él, Evo debe ser un hombre digno de recibir sus más agudas chanzas, de burlas y desprecios por vestir como viste, por ser como es y de ponerse lo que se ponga. Pero él que ríe sus miserias se permite hacer cabriolas y esperpentos con sus propias posiciones fascistas y añade: “No hace muchos años parecía un axioma que el racismo era una tara peligrosa, que debía ser combatida sin contemplaciones, porque las ideas de raza pura, o de razas superiores e inferiores, habían mostrado con el nazismo las apocalípticas consecuencias que esos estereotipos ideológicos podían provocar. Pero, de un tiempo a esta parte, y gracias a personajes como el venezolano Hugo Chávez, el boliviano Evo Morales y la familia Humala en el Perú, el racismo cobra de pronto protagonismo y respetabilidad y, fomentado y bendecido por un sector irresponsable de la izquierda, se convierte en un valor, en un factor que sirve para determinar la bondad y la maldad de las personas, es decir, su corrección o incorrección política”. Usa el odio racial que le subleva la sangre por ver a un indio en la presidencia de Bolivia, y como cobarde, esgrime una sarta de de manierismos ridículos para defender a los blancos del tipo del gringuito Gonzalo Sánchez de Losada (el tuvo que huir como el representante máximo de esa clase que defiende Vargas Llosa). Dice Vargas Llosa: “Plantear el problema latinoamericano en términos raciales como hacen aquellos demagogos es una irresponsabilidad insensata. Equivale a querer reemplazar los estúpidos e interesados prejuicios de ciertos latinoamericanos que se creen blancos contra los indios, por otros, igualmente absurdos, de los indios contra los blancos. En el Perú, don Isaac Humala, padre de dos candidatos presidenciales en las elecciones del próximo abril —y uno de ellos, el teniente coronel Ollanta, con posibilidades de ser elegido— ha explicado la organización de la sociedad peruana, de acuerdo a la raza, que le gustaría que cualquiera de sus retoños que llegara al Gobierno pusiera en práctica: el Perú sería un país donde sólo los “cobrizos andinos” gozarían de la nacionalidad; el resto —blancos, negros, amarillos— serían sólo “ciudadanos” a los que se les reconocerían algunos derechos. Si un “blanco” latinoamericano hubiera hecho una propuesta semejante hubiera sido crucificado, con toda razón, por la ira universal”.

A poco de concluir esta mofa contra Evo, se dispuso a elaborar otra contra Chávez por antisemita y por haber atacado despiadadamente a Sofia Imber, arrancado del Museo de Arte Contemporáneo su especioso nombre. Como todo un personaje señor supremo en el reino de la tiranía de los medios, soberbio, prepotente y manipulador, se permite disparar con saña lo siguiente: “La Fundación Internacional para la Libertad vio con enorme consternación sus recientes manifestaciones antisemitas. Por esa razón, nos pareció oportuna justificada la carta de protesta firmada por un grupo de intelectuales venezolanos preocupados con esa execrable manifestación racismo. Entre los firmantes del documento aparecía la periodista Sofía Ímber, y acabamos de saber que, en represalia por haber sumado su voz a las de otros notables demócratas venezolanos, el Gobierno ha tomado la decisión de eliminar su nombre del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber que ella fundara y convirtiera en una de las instituciones culturales más importantes y respetadas de América Latina. Protestamos con toda nuestra energía contra esa forma mezquina de castigar a una honorable venezolana por expresar su opinión. Esa injusta acción, que le pedimos revoque inmediatamente, aumentará el descrédito de su gobierno, aunque no mermará ni un ápice el prestigio de la señora Sofía Imber”.

Así escriben, así piensan y así asesinan todos los fascistas en el mundo.

Original en: http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=19530

2 Responses to La ultra-escualidez racista de Vargas Llosa

  1. La bilis de José Sant Roz

    Deben ser los años sin leer a José Sant Roz (JSR) pero, según su artículo en Aporrea, ha decaído bastante, empezando por el pobre título uniformizadamente oficialista. O quizá siempre fue así y el tiempo se encargó borrar de la memoria la amargura histérica de sus escritos.

    Esta vez le tocó ser víctima de su bilis a Mario Vargas Llosa (MVLl) –quizá MVLl lo haya sido anteriormente pero lo ignoramos por lo anteriormente expuesto. ¿El crimen del escritor peruano? Pues disentir del neo-populismo, lo cual es suficiente para ganarse la antipatía y hasta el odio de los cagatintas del régimen, incluido JSR que no necesita nos pedidas para defender al régimen y sus satélites.

    Por supuesto, como buen artículo de odio, JSR comienza acusando a MVLl de, ¿qué mas?, fascista, pero sobretodo de racista. Sin embargo, aunque no es sorpresa, las citas que hace Sant Roz de Vargas Llosa no respaldan su afirmación pero eso no interesa ya JSR gritó “fascista” y “racista” y de allí en adelante no necesitaría argumentos… pero, para enterrarse más, intenta darlos.

    Como las acusaciones no se sostienen no voy comentarlas (*), sólo me limitaré a exponer al ridículo a Sant Roz por algo con que pretendía atacar a Vargas Llosa pero que los hechos han demostrado ser cierto. Dice JSR citando a MVLl: “Su atuendo y apariencia, que parecían programados por un genial asesor de imagen, no altiplánico sino neoyorquino, han hecho las delicias de la prensa y elevado el entusiasmo de la izquierda boba a extremos orgásmicos. Pronostico que el peinado estilo “fraile campanero” del nuevo mandatario boliviano, sus chompas rayadas con todos los colores del arcoiris, las casacas de cuero raídas, los vaqueros arrugados y los zapatones de minero se convertirán pronto en el nuevo signo de distinción vestuaria de la progresía occidental”. ¿Y qué pasó con ese pronóstico? No sólo se está produciendo en masa (pecado capitalista) en la propia Bolivia (http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=779146), sino que se está comercializando globlamente (¡vade retro!) en internet como moda “progre”.

    Pero más allá de la anécdota, está la incapacidad de JSR de percibir algún problema con el neo-populismo; mientras satisfagan sus deseos personales a Sant Roz no le importa un cipote los abusos de sus amos populistas. ¿Por qué le provoca tanta bilis a JSR lo que diga MVLl cuyo mayor defecto es no seguir apoyando regímenes criminales que Sant Roz aplaude con los pantalones abajo? Todos tiene su precio como seguramente JSR afirmará en su libro “Las putas de los medios”, pero el suyo es bien bajo, con tal de ver “jodidos” a sus enemigos –imaginarios o reales– está dispuesto a callar y ver jodidos a los venezolanos y a los latinoamericanos.

    (*)Sólo mencionar que el cuento sobre el premio “Rómulo Betancourt” hay un chanchullo del gobierno cubano que JSR extrañamente olvida comentar.

  2. Hobnob says:

    Somehow i missed the point. Probably lost in translation :) Anyway … nice blog to visit.

    cheers, Hobnob.

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